martes, 5 de mayo de 2015

¿Qué es  ser un estudiante en línea?

RESUMEN
¿Qué es  ser un estudiante en línea?
El uso de la Tecnologías de Información y la Comunicación (TIC) ha venido a transformar la forma en cómo interactuamos, pero sobretodo la manera en como aprendemos; razón por la cual, en este documento abordaremos las características, retos y desafíos que a partir de hoy enfrentaremos en nuestro día a día como estudiantes en línea.
La educación abierta y a distancia, se retomara en las tres etapas que propone Ortiz (1998) sobre la historia de la educación abierta y a distancia:
1. Educación por correspondencia: Los primeros estudios por correspondencia datan del siglo XIX, alrededor de 1840; los cuales estaban conformados por un conjunto de materiales impresos distribuidos por el correo. La cual se caracterizaba por ser unilateral, ya que no se contaba con ninguna forma de apoyo más allá del material impreso.
2. Educación Abierta y a Distancia: Surge a partir de 1960, debido al auge de los medios audiovisuales masivos (radio y televisión), y de los nuevos sistemas integrados de producción y distribución. En este modelo, el aprendizaje se basó en un paquete instruccional que contaba con material impreso, audiovisual y cada vez más material electrónico, que en general dependía de la comunicación masiva. Sin embargo, este modelo generaba un “estudiante promedio”, ya que dejaba poco espacio para la educación o el aprendizaje independiente.
3. Educación Telemática: desde 1990 se hizo cada vez más evidente la emergencia de un nuevo modelo de educación. Influido directamente por las nuevas tecnologías comunicacionales basadas en la educación de doble vía e interactiva, surge un nuevo modelo que abre una nueva perspectiva al estudio independiente, al poder ofrecer al estudiante una mayor independencia, que pone a disposición del estudiante un sinnúmero de recursos para su aprendizaje.
Cómo podemos darnos cuenta, en un entorno virtual ya no hay lugar para un aprendizaje pasivo y dirigido, sino todo lo contrario, ya que a partir de aquí tendremos que convertirnos en agentes activos de nuestro propio aprendizaje. La educación en línea propicia un cambio substancial, dejar de ser alumnos para convertirse en estudiantes, respecto a este cambio de rol Batista, Borges & Foros (2006) mencionan que “los estudiantes, son discentes que mantienen unas pautas de funcionamiento fundamentadas en la autonomía y la madurez, (…) mientras que el alumno tradicional está conformado desde un tamiz jerárquico dependiente de la acción del docente” (p.33).
Ahora es momento de abordar propiamente las características que debemos poseer como estudiante, y los retos que enfrentaremos para lograr serlo dentro de la educación en línea: Respecto a los retos que tendremos que enfrentar podemos mencionar los siguientes:
          Flexibilidad temporal y espacial para la interacción y recepción de la información,
          Actitud proactiva, disponemos de un amplio margen de libertad y autonomía, que se te da para la toma de decisiones respecto a nuestro propio aprendizaje y desempeño.
          Compromiso con el propio aprendizaje,
          Tener conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias,
          Actitud para trabajar en entornos colaborativos,
          Establecer para nosotros mismo metas propias más allá de la superación de asignaturas o cursos.
          Destrezas para un aprendizaje autónomo y autogestivo,
          Aprendizaje dirigido, tendremos que aprender a ser autogestivos y autodidáctas,
          Fijarnos metas propias, buscar siempre alternativas de solución en caso de tener inconvenientes y evitar esperar a que llegué por sí sola la solución.
          Destrezas, trata de ser autocritico y reflexivo,
          Entorno competitivo,
Quizá, el desafío más grande al que nos enfrentaremos como estudiantes en línea será convertirnos en alfabetas digitales. Es decir;
·         Conocer cuando hay una necesidad de información;
·         Identificar las necesidades de la información;
·         Trabajar con diversas fuentes y códigos de información;
·         Saber manejar la sobrecarga de información y discriminar la calidad de las fuente de información;
·         Organizar la información;
·         Usar la información eficazmente;  
·         Saber comunicar la información encontrada a otros.

Seamos dueños del conocimiento.